
Iniciado por
VANGELIS
Yo siempre he sido católico, pero cuando tenía 15, 17, años, yo escuchaba Misa sólo en Navidad, no entendía nada, no me preocupé por saber las verdades de mi fe, . . . cuando observaba a un sacerdote ó a una religiosa, pensaba: "pero están locos! ¡cómo puede ser posible que prefieran estar encerrados en las iglesias y los conventos, y no prefieran estar con los suyos en casa, disfrutando de la familia!!", . . era un católico re frio, escuchaba Misa muchas veces empujado por mi madre y mi padre, cláro! no comulgaba porque tampoco me confesaba, no porque cuestionaba ni desautorizaba al sacerdote sino, porque me avergonzaba confesar los pecados, . . cuando estaba en Misa la oía, pero sólo estaba yo presente en cuerpo, mi alma estaba en el corazón de mi novia, . . y no entendía qué estaba pasando allí, no entendía que significaba tanta y tanta y tanta ceremonia de cantos y de gestos y de palabras, . . hasta llegué a pensar: "ni que el sacerdote fuera un rey para que se haga tan excesiva ceremonia y reverencias", . . y cuando veía consagrar la hostia, sí, me arrodillaba y guardaba silencio, . . . pero mi corazón seguía estando con mi novia, . .
Pero no entendía por qué tanta ceremonia, veía al Papa de turno celebrando Misa en Roma por tv, eran como hasta hoy una Misas Solemnes, coros, gente, sacerdotes, obispos, cardenales, religiosas, acólitos por doquier, . . y yo me decía: "en la Misa está pasando algo, que provoca toda esta "ceremonia" que se le debe tributar a un rey, y no al sacerdote ni al Papa, algo pasa aquí que yo no sé . . .
Y comensé a leer la biblia, nuestro Catecismo, libros religiosos, vidas de santos, asistí a charlas, . . . y cuando entendí lo que era la Misa, de lo que ocurría allí, de que El Señor Jesús se hacía presente bajo las especies de pan y vino, recién entendí porqué tanta ceremonia desde el inicio de la Misa hasta el final, . .
Comprendí que sí, que había un Rey entre nosotros, que no era ni el Papa ni el sacerdote, era El Señor Jesucristo, Ese mismo que Resucitó, que subió a los cielos y que está sentado a la derecha del Padre, . . . y entendí tambièn por qué y por Quién los sacerdotes y religiosas dejan sus hogares y pasan muchos soledades y pruebas muy grandes, . . .en definitiva lo comprendes todo!
No soy sacerdote, Dios no me llamó en vocación, pero de lo que sí puedo estar seguro es que sólo muerto dejaré de ir a la Misa y a la adoración al Santísimo Sacramento, . . . sólo muerto!.
He encontrado y hallado un Tesoro Escondido, . . . y no lo quiero perder núnca más.