Observo una infinidad de estudios estadísticos científicos interesantes. Sin embargo, entiendo y comparto que quizá nunca pueda hallarse una razón genética a la homosexualidad, ya que creo que la genética, por lo general, no es causante de la misma.

No sería la estructura corporal la que hace a los individuos homosexuales por lo general.

Es el espíritu de los individuos, el que influye en los cuerpos, para tratar de adaptarlos a su forma espiritual- mental de ser.

Una persona que tiene una tendencia homosexual en una vida, indudablemente que la llevará consigo en la siguiente, y si por ejemplo es una mujer o gay con una fijación sexual fuertemente atraída hacia los hombres.

¿Ustedes que creen que preferencia tendrá en su próxima reencarnación?
Pues obviamente hacia los hombres, aunque nazca con una sexualidad masculina.

El espíritu poco puede hacer para cambiar a los genes, aunque si los logra modificar a niveles muy superficiales, especialmente en las proteínas que rodean a los genes.

Y más cuando se toman hormonas para acentuar su sentido de pertenencia sexual, siendo hombre, por ejemplo, tomando hormonas femeninas para crear las características femeninas que extrañan.

Yo he observado muchas veces, que las mujeres cuando están embarazadas, tienen ciertas preferencias alimenticias, algunas muy específicas, y cuando nacen los niños, son precisamente esos alimentos de los que sus madres tenían antojos, niños, que más crecidos, más les gustan. Claro, también está aparte las propias necesidades naturales bioquímicas de la mujer embarazada. Que la induce a tener determinados antojos también.

Esto es solo un ejemplo de como el espíritu semi dormido del feto, induce una preferencia alimenticia, incluso, de comportamiento a las madres.

Y una clara muestra de cómo entonces el carácter espiritual influirá en el propio cuerpo en el que se vea a futuro.

Hay quienes sienten que están en el cuerpo y sexo equivocado desde niños. Pues su espíritu es más fuerte en ese sentido, para reconocerse como era en su pasado.

Sin embargo las religiones parecen ser ciegas y discriminatorias a este hecho.

Ni Jesús jamás discriminó a nadie, como lo hacen las actuales instituciones religiosas, porque sabría de este natural misterio.

Amó… nuestro futuro. Perdonó…lo que pudo perdonar, aliviando los sufrimientos heredados del pasado y aconsejó no pecar más. Para tener una vida bienaventurada y digna en el futuro.

Entender esto, es entender cuál es la solución de cara al evangelio.:001_smile::001_smile::001_smile: