Hitler pretendió crear "El Toro Ario" usando al extinto toro Uro como modelo. La idea era que el toro ario iba a resaltar la superioridad genética de todo lo que es Ario sobre las otras razas Europeas incluyendo a humanos y animales.

Hitler pretendía “resucitar” a través de cruces genéticos el auténtico toro europeo, el Uro, (más grande que el español) desaparecido a principios del XVII tras siglos de matanzas indiscriminadas.

Según recoge el diario suizo ‘Tages Anzeiger’, ambos biólogos mezclaron numerosas razas bovinas con éxito y el ‘nuevo’ Uro de laboratorio fue una realidad que se pudo admirar en los zoológicos de Múnich y Berlín.


"Pero todavía existen alededor de 2.000 ejemplares de ‘Heck’, 600 de ellos en Holanda. El resto se localiza en Alemania, donde el toro europeo ‘recreado’ por los nazis incluso dispone de una asociación".