Intelectito, creo que es evidente que sería perder el tiempo aportarte las referencias bíblicas que fundamentan el dogma del purgatorio, tú ya tienes tu idea hecha y eres correoso, no se te podría convencer. Pero como te digo, el purgatorio es un dogma que hunde sus raices en lo más profundo de los inicios del cristianismo, y ya sabes lo que eso significa. Yo me quedo con este precioso texto del gran San Agustín:


"No puede negarse que las almas de los difuntos son aliviados por la piedad de los suyos que viven, cuando por ellos se ofrece el sacrificio del mediador o hacen limosma en la Iglesia. Pero estas cosas aprovechan a aquellos que, cuando vivían, merecieron que después pudiesen aprovecharlas. Porque hay un modo de vivir, ni tan bueno que no necesite estas cosas después de la muerte, ni tan malo que no le aprovechen estas cosas después de la muerte; pero hay también tal modo de vivir en el bueno que no necesita estas cosas y hay también tal modo de vivir en el malo que no se le puede ayudar ni con estas cosas, cuando pasan de esta vida"

La existencia del purgatorio, amén de estar basado en las Escrituras y la Tradición, es algo a lo que se puede acceder mediante un sencillo ejercicio de la razón, atributo instalado en el hombre por el propio Dios y al que es absurdo darle la espalda.

Pero contéstame a esto: por lo que tengo entendido, los protestantes modernos evitan el nombre purgatorio pero hablan frecuentemente del "estado medio". Hans Lassen Martensen, teólogo luterano, escribía en Dogmática Cristiana en la pag. 457 "Como ninguna alma deja la presente existencia en un estado total y completamente preparado, debemos suponer que existe un estado intermedio, un reino de desarrollo progresivo donde las almas son preparadas para el juicio final"

¿No te parece que el teólogo luterano se acerca mucho en sus reflexiones al concepto del purgatorio?