
Iniciado por
hayalux
HOLA Ulsr
Saludos! Me place la observación...y la verdad de eso se trata: Compartir ideas, conceptos...Eso es bueno. Sin embargo no comparto tu punto de vista ¿Por qué? Porque no se ajusta a lo expresado en la biblia. El apóstol Pablo señala que tras la desobediencia de Adán entró el pecado y con este la muerte y esta se extendió a "todos" los hombres porque "todos hemos" pecado. La mayoría de personas(entendidas) creemos que el apóstol se refirió a la condición de muertos en sentido espiritual. Esa fue la condición a la que cayó Adán tras la desobediencia y la transmitió a sus descendientes. Esa muerte,espiritual, es la primera muerte en ellos: Adán, Set...Abraham,Isaac,Jacob(Israel). Con Moisés nace Israel como nación y es resucitada.
Dios instituye un código de leyes y castigos para los delitos que resulten de las transgresiones. Si éstas eran graves se les aplicaba la pena de muierte. Esa es la muerte segunda. De esa muerte nadie ha regresado aún.
Solo de los judíos se podía decir que habían muerto en sentido espiritual. No se aplica a los no judìos. Los gentiles no, nunca, fueron creados por Dios. En ningún momento se les dio las Tablas de la Ley y por esa razón ellos no habían desobedecido a Dios. Los gentiles nacieron en la carne desde la juventud. Cuando los gentiles decidieron hacer las cosas del Cristo "murieron" la primera muerte al dejar de hacer las cosas que eran propias del pecado. Estas personas estaban sujetas a las leyes de sus respectivas naciones y se les descargaba la espada si ellos desobedecían...se les aplicaba la muerte segunda.
La muerte segunda viene en la vejez, a causa de accidentes fatales, catástrofes naturales, a crímenes, a la pena capital que algunos países del mundo ejecutan a los malhechores. Es de ahí que la biblia nunca habla de una segunda resurrección, porque de la muerte segunda no hay retorno.
Déjame ver si he entendido bien. ¿Me quieres decir que sólo los judíos han sido creados por Dios? En caso afirmativo... ¿qué haces tú profesando esa religión?
"El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza" (Nietzsche)