Recordemos que “militante” es una palabra derivada de lo militar, y su función es la de cumplir con los mandatos impuestos sin demasiada discusión ni controversias. Se milita, ergo, se obedece y no se cuestiona demasiado. En la historia, las organizaciones de militantes por excelencia han sido la de los militares y la de las religiones.

La escasez de argumentos sólidos para defender sus ideas es reemplazada con descalificativos diversos hacia todos aquellos que se atreven a oponerse. No combaten las ideas de los otros sino a las personas que la propagan.