Quizá en los puntos que definen al ateo militante se me quedó uno en el tintero muy importante:
El ateo militante tiene una capacidad de trabajo para fabricar su propaganda mentirosa fuera de toda duda. Es capaz de copiar y pegar cualquier cosa que le venga bien sea de dónde sea de manera machacona e incansable. A veces da la impresión de que nos encontramos ante autómatas o personas con "pocos recursos mentales".