-"SÉ, Jaume, que, quizá necesariamente, lo que voy a decirle pueda hasta incomodarle e incluso es probable me gane su animadversión y, lo que es peor, su rechazo..; pero, sea como sea, estas líneas son un intento de ser coherente conmigo mismo versus el thema ufológico y la postura al respecto, ultra de la institución eclesial católica, de los católicos como, por ejemplo, su abuela paterna, a.c.s. (de la que tanto nos habla), y, quizá, usted mismo..."

Mi privé de respuesta no más concretó que, ¡vamos..!, ¡qué más quisiera yo que estar a la altura de la fe de ma iaia, a.c.s.!

-"Por cierto..; ¿no le llama la atención que los, por otra parte, hiper-aisladísimos miembros de la clerecía cátólica públicamente interesados en la ufología sean, precisamente, JESUITAS (en la república argentina, v.g., el padre Segundo Benito Reyna; en su patria, v.g., el padre Enric Puig i Jofra), estos aristócratas del conocimiento todavía mal vistos por otras órdenes de quienes deberían ser sus amorosos hermanos? Sea como sea, Jaume, es evidente el disgusto que en muchos de sus frentes la sola mención de la palabra OVNI provoca en el universo católico: una religión que apoya investigaciones entre los alumnos de la escuela católica donde, a la par de evaluar el "impacto" de las múltiples creencias de la 'Nueva Era', ladinamente desliza los OVNIs entre ellas, esperando masificarlas en un solo conjunto de cara a una repercusión periodística que no ha aprendido a separar la paja del trigo; una religión que se escandaliza de las suposiciones de que Jesús fuera un extraterrestre, que Ezequiel viera una nave espacial; una institución que se refiere despectivamente (con un acento propio de "hermano mayor" orwelliano) a la necesidad de regresar a la "madre" Iglesia ante este avance de "pensamiento mágico"; una Iglesia que, me parece palmario.., está ocultando ALGO..."

Contéstole que, en cualquier caso, por mucho que la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana lo haya intentado, en fin.., a él NO han logrado ocultárselo; y, al parecer, tampoco es previsible que yo, finalmente, no acabe enterándome porque, ¡vamos..!, intúyole unas ganas ENORMES de contármelo ipso facto...

-"Sospecho que existe un, llamémoslo así.., "cristianismo esotérico"; y, que éste es el reservorio, debidamente codificado, de evidencias de una ciencia llegada por extraterrestres, algunos de ellos “no materiales” (si energéticos o espirituales, en fin.., dirímanlo los católicos entre ellos), que contactaron en distintas épocas con los humanos para provocar saltos cuánticos en la evolución de la especie. Esta ciencia se expresa, según mi criterio, con un "metalenguaje": el simbólico. Dicho de otra forma, Jaume: no esperemos hallar –aunque sería bonito hacerlo– un arca sepultada bajo un radiofaro estelar donde, en discos de material ultraterreno, nuestros hermanos del cosmos nos leguen la enciclopedia virtual de sus conocimientos. A fin de cuentas, ese arca y ese radiofaro podría ser destruido por algún cataclismo, natural o artificial, y adiós herencia interplanetaria... Nada mejor que dejar la información a la vista: en los monumentos, en las culturas, en las costumbres, en las creencias. Quien tenga oídos para oír, que oiga. ¿Sabe?; uno de los símbolos que han llamado mi atención es la representación –varias de ellas– de la Virgen María en la iconografía católica. Independientemente del ropaje y la oración así como de la advocación que se le atribuya, Jaume, es común que se encuentre dibujada con un semicírculo de doce estrellas por encima de su cabeza y de pie sobre una Luna. O una media luna, lo que es lo mismo. ¿Por qué?. ¿Ha sido sólo la febril imaginación de un artista aburrido o se nos ha querido transmitir alguna instrucción en ese dibujo?, ¿eh?"

Le comento, sin acritud, que ma iaia, a.c.s., le habría preguntado CUÁL era el problema que le llevaba a aceptar SIN pruebas incontestables que una simbología tenía un origo y un élan extraterrestre y, en cambio, le incapacitaba para dar crédito a sus mayores {que, desde tiempo inmemorial, le aseguraban que la simbología era, simple y llanamente, DIVINA}...

-"Hay que saber leer los símbolos, Jaume... La Virgen "pisa" una Luna, así como en otras imágenes pisa una serpiente: un claro ejemplo de dominación. Bien, la serpiente es el Maligno y ahí se entiende a quién domina; pero, ¿y la Luna?. Pues, la Luna es el símbolo de los matriarcados de la Antigüedad remota; y, en la ciudad más antigua hasta ahora descubierta la sociedad estaba en manos de las mujeres: gobernaban, hablaban con los dioses, mandaban en el hogar. Obsérvese cómo el catolicismo es, en cambio, una religión fuertemente machista: no sólo la mujer no puede llegar a los más altos estamentos de ella, Jaume, sino que hasta casi final de la época medieval se discutía si tenía alma, que es tanto como decir si se trata de un ser humano. Su sometimiento –bíblico– al varón, su oscurantismo social, hacen del catolicismo una religión solar. La persecución despiadada y ciertamente "diabólica" en un sentido moral de la brujería de antaño, ¿encuentra explicación en los crímenes que supuestamente se le atribuían a ésta o en que se trataba de un renacimiento de antiguos cultos paganos fuertemente feministas?. La sola posibilidad de que la mujer volviera al poder ATERRA a las culturas solares: hace apenas un siglo y medio, en la república argentina se fusilaba a Camila O’Gorman por tener amoríos con un apasionado cura... Además, detrás del símbolo "Virgen" puede subyacer otra cosa. Como un ser extraterrestre, una fuente de inteligencia allende nuestro planeta que usa ese "disfraz" para adaptarse al marco cultural dentro del cual espera manifestarse y hacerse comprensible. Que una campesina esté segura de que "la Virgen le ha hablado" nada demuestra: la percepción siempre deforma la realidad; y, de hecho, nada evita suponer que esa inteligencia se presenta como desee. Creer que es lo que dice ser es, cuanto menos, un acto de ingenuidad. ¿Por qué la Virgen sólo se aparece a quienes ya creen en ella; personas que, en ocasiones, no son tan "espirituales" como para recibir un premio especial por su conducta?. Porque si la inteligencia se manifestara ante una mujer de escasa instrucción como "Khrisna" o "Buda", no sólo no sería comprendido su mensaje, sino también sería susceptible de ser asimilada como una manifestación demoníaca. A fin de cuentas, Jaume, es natural en el ser humano temer lo que se desconoce, y seguramente esa pobre mujer jamás habrá oído hablar de, v.g., los textos védicos, pero sí de la Biblia. Ni digamos si la inteligencia apareciera con traje plateado, antenitas y en platillo volante..; el aspecto que sí adopta cuando se cruza en el camino de un más o menos instruido viajante de comercio solitario en una ruta nocturna, pongamos por caso. Diríase que es seguro que el fenómeno "elige" a sus testigos, por lo menos, en muchas ocasiones. ¿Por qué no iba, entonces, a elegir también previamente el "guardarropa" que habría de usar para la ocasión? Además, Jaume, ese símbolo, "Virgen", encierra un secreto: su sugerencia de una PUERTA a las estrellas..."

Una.., una.., una.., ¿"PUERTA a las estrellas"?

-"¿Le asombra la suposición de una conexión, por ejemplo, entre los antiguos egipcios y otros habitantes del Cosmos? No pormenorizaré ahora gratuitamente respecto de los miles de evidencias acumuladas..; pero, no más un apunte: en la France, Jaume, cinco de las más importantes catedrales góticas, según una investigación llevada a cabo en 1969 por Louis Charpentier y recientemente ampliada por Javier Sierra, reproducen a la perfección ese rombo deforme que es la constelación de Virgo. Así, la estrella Gamma Virginis está representada por la catedral de Chartres (edificada en 1194), Alfa virginis por la catedral de Reims (1211); Epsilon Virginis por Bayeaux (1206), Virginis 484 por Évreux (1248) y Zeta Virginis por Amiens (1220). La distribución sobre el mapa es exacta. ¿Qué nos quisieron decir sus constructores?. Ciertamente, Jaume, perpetúan la enseñanza de que en ese lugar del cielo hay algo de importancia. Así como los egipcios suponían que en Orión estaba la entrada al reino de los muertos... ¿La entrada que suponían esos antiguos cristianos se escondía en la constelación de Virgo? El culto a la Virgen no sería, después de todo, más que una codificación simbólica, fuertemente emocional e impresa en el Inconsciente Colectivo de la Humanidad, para empujarnos, como una orden proveniente del fondo de los siglos, a buscar a nuestros hermanos en ese lugar del espacio cuando las condiciones estén dadas. Y, las "apariciones marianas", ya sean "explosiones simbólicas" del Inconsciente Colectivo o metamensajes enviados por una fuente inteligente exterior, nos realimentan periódicamente con una carga similar..; conceptos todos sumamente peligrosos para el catolicismo, que perdería así su "exclusividad", si esto fuera cierto, con la "madre del Señor" (que no sería tal, después de todo)..."

Ay, ay, ay...

-"¿Sabe?; a veces me pregunto, yo, que no soy católico pero no puedo evitar sentir la "energía" de templos religiosos de toda creencia, si mis sensaciones no son como las que preceden una cuenta regresiva... ¿Y si de pronto los seres humanos pudiéramos transportarnos telepáticamente a otros mundos habitados a través de lugares y fechas especiales?. ¿Y si ciertas catedrales provocaran ese efecto, tan distinto al que los sórdidos libros de Historia quieren hacernos creer se esperaba cuando fueron construídas? ¡Qué golpe para la Iglesia Católica, desplazada en un santiamén de su autoproclamado papel de intermediarios con Dios a una cachonda NASA metafísica!"

Lo que me imaginaba, sí.

Siempre, en cualquier caso, a su disposición.

Jaume de Ponts i Mateu