Bien, gracias.
Empiezas bien: la fe se propone, no se impone.
Eso es la teoría, en la práctica, al menos en mi caso puedo afirmar que no de todo lo que me he arrepentido o me arrepiento he conseguido no volver a repetirlo. Y es que, algunas cuestiones son propias... hay que saber vivir con ellas; no creo que pueda eliminarlas así como así, sino que asumo que tengo esos defectos y lo que procuro es no "potenciarlos" en cuanto que, una vez que uno asume/reconoce ciertas carencias, lo que procura es no avivarlas demasiado (que estén ahí no implica que las tenga que hacer mayores).
Soy católico (vaya por delante el dato), considero que, no se trata de sólo confesar creer en Jesús (eso para los creyentes no es tan complicado), sino mas bien de seguir a Jesús (lo que hace, el bien que procura a los demás, empezando por los desposeídos o maltratados de la sociedad), y en ese sentido el "seguir a Jesús" (si bien algunos pueden considerar que el paso previo es creer en Él) se abre también a aquéllos que no profesan su credo, pero que sí hacen el bien (en este sentido la salvación se abre más allá del mundo creyente; es el tema de hacer las cosas que hacía Jesús, pero sin creer en Jesús de una manera directa).
Y conforme a ésto, personalmente, ¿qué valoras más: aquél que cree en Jesús, aquél que hace lo que dice Jesús? la respuesta es una valoración personal, pero acuérdate que es Dios quien juzga (y juzga en Amor), por lo que no debiera de incidirse tanto en querer que los demás "para salvarse tengan necesariamente que creer en Jesús". Porque, seguir a Jesús no es sólo creer en Él.
Puede ser, ahora que, siguiendo mis valoraciones caben también otras opciones (y no creo que yo acote todas las alternativas).





Responder Citando