Iniciado por
roberso
SOBRE LAS INCLUSIONES EN LOS EVANGELIOS DE QUE JESÙS ES "HIJO DE DIOS".
Debemos recordar antes, que el Papa Dàmaso, en el año 384 DC, encargò a San Jerònimo la tarea de redactar la traducciòn latina del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento. Esta traducciòn debìa ser tenida como ortodoxa y constituìa las reglas y la doctrina de la iglesia. Esta traducciòn es la que se conoce como la Biblia La Vulgata. Este trabajo demandaba grandes problemas para San Jerònimo. Este se hallaba, como èl mismo lo manifiesta, ante la presencia de MUCHOS ejemplares de Evangelios, (50 con ese tìtulo), y esto lo obligaba a elegir unos, y hasta "retocar" los elegidos. Asì lo manifestò en el pròlogo de La Vulgata original, pròlogo que dirige directamente al Papa Dàmaso y que està contenido en el libro: OBRAS DE SAN GERÒNIMO. Leamos lo que dijo. Las mayùsculas son mìas para destacar la importancia de lo escrito por San Jerònimo.
"De una obra antigua me obligàis a hacer una obra nueva. Querèis que en cierto modo me erija EN ÀRBITRO entre los ejemplares de los Evangelios QUE ESTÀN DISPERSOS POR TODO EL MUNDO, y, como DIFIEREN ENTRE SÌ, que yo distinga a aquellos que estàn conformes con el verdadero texto griego. Este es un trabajo piadoso, mas es tambièn una peligrosa osadìa de parte de aquel que ha de ser juzgado por todo el mundo, juzgar èl a los demàs, querer cambiar el lenguaje de un anciano, y volver a la infancia al mundo viuejo ya.
¿ Cuàl serà, en efecto, el sabio, y aùn el ignorante, que cuando tenga en sus manos un ejemplar, (NUEVO), despuès de haberlo recorrido tan sòlo una vez, al ver que ESTÀ EN DESACUERDO con el que està acostumbrado a leer, no levante inmediatamente el grito, acusàndome de falsario y de sacrìlego porque ME HABRÈ ATREVIDO A AÑADIR, A CORREGIR Y A CAMBIAR algo de los libros antiguos?
Dos razones me consuelan de esta acusaciòn. La primera es, que vos, que sòis el soberano pontìfice, ME ORDENÀIS HACERLO; la segunda es que LA VERDAD NO PUEDA EXISTIR EN COSAS QUE DIFIEREN, aun cuando tuviesen a su favor la aprobaciòn de los malos.
Este breve prefacio se aplica solamente a los cuatro Evangelios cuyo orden es el siguiente: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Despuès de haber comparado cierto nùmero de ejemplares griegos, de los antiguos, que no se diferencian mucho de la versiòn itàlica, LOS HEMOS CAMBIADO DE TAL MANERA, que corrigiendo solamente lo que nos parecìa alterar el sentido, hemos mantenido el resto tal como estaba."
Esta obra, La Vulgata, que se hizo para ser considerada como ortodoxa y constituir la regla de las doctrinas de la Iglesia, fue RETOCADA despuès en diferentes èpocas por orden de otros pontìfices romanos.
Estas modificaciones fueron hechas en 1.546, otra en 1.586, otra en 1.590, y finalmente en la versiòn que se conoce en la actualidad que fue modificada por Clemente VIII, (1.592-1.605).
Debemos agregar a esto, que cuando San Jerònimo se ATREVIÒ A AÑADIR, A CORREGIR y A CAMBIAR los Evangelios antiguos como èl mismo lo confiesa, lo hizo en el año 384 DC por orden expresa del Papa Dàmaso.
Cuando hacìa estas AÑADIDURAS, CORRECCIONES Y CAMBIOS a los Evangelios originales, insisto, como èl mismo lo confiesa, ya Jesùs tenìa 59 años de haber sido proclamado dios por el pagano emperador Constantino que en el año 325 DC, convocò a ese concilio y para lo cual, èl mismo eligiò a 318 Obispos que estarìan bajo sus òrdenes para aprober sus propuestas.
Este pagano emperador no era bautizado y sin embrago presidiò este concilio de Nicea en el 325 DC.
Presidiò un concilio "cristiano" a pesar de ignorar las enseñanzas de Jesùs, ya que Constantino pertenecìa a la religiòn de Mitra del antiguo Iràn.
En este Concilio, Constantino IMPUSO la consubstancialidad entre Dios y Jesùs. Desde ese momento Jesùs pasaba a ser Dios por imposiciòn de un pagano. En ese concilio el Opispo Arrio de Alejandrìa se opuso fuertemente a la aceptaciòn de ese dogma, (Jesùs dios), pero sin èxito y màs bien sufriò de persecuciòn.
Como ese dogma, (la deidad de Jesùs), no era evangèlico, San Jerònimo, (y aclaremos por bien de èl), se viò obligado por el Papa Dàmaso como èl mismo lo confiesa, a AÑADIR, A CORREGIR Y A CAMBIAR los Evangelios para que el dogma de la deidad de Jesùs, (posterior a los Evangelios originales), apareciera en los retocados Evangelios.
Y tambièn, confirma el "fraude piadoso" de estas AÑADIDURAS, CORRECCIONES Y CAMBIOS, cuando tambièn confiesa:
"Este breve prefacio se aplica solamente a los cuatro Evangelios cuyo orden es el siguiente: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Despuès de haber comparado cierto nùmero de ejemplares griegos, de los antiguos, que no se diferencian mucho de la versiòn itàlica, LOS HEMOS CAMBIADO DE TAL MANERA, que corrigiendo solamente lo que nos parecìa alterar el sentido, hemos mantenido el resto tal como estaba."
Resumiendo:
La deidad de Jesùs, no es evangèlica, es pagana.