Amar es una desición. Uno lo piensa con la mente pero lo siente en el corazón. La confusión surge cuando esperamos a sentir algo y luego amar. Logico, la persona te tiene que gustar para que sientas algo por ella.
Uno decide a quien amar y luego se pasa el resto de la vida invirtiendo lo mejor de uno para que ese amor no se acabe, no se desvanezca. A veces es cansador, pero vale la pena.
Yo elegí amar a Fabián, mi esposo. Hoy cumplimos 7 años de casados. Tuvimos momentos buenos y momentos malos. Pero tener el privilegio de sentir amor hacia una persona, amar realmente con el corazón, es lo que compensa todos los malos momentos.