Bueno, un poquito tarde pero llego a dar mi opinión.
Solo los ingenuos adolescentes o jovencitos que no han vivido creen en ese tipo de Cosas.
Yo pensé encontrar respuestas realmente a la altura en un foro de más de "30", pero veo que aun les falta quemar etapas.
Si el amor existiese realmente se le podría traducir como un proceso químico, el cual causa mucho goce, pero es temporal además de tener caducidad.
Bueno Diet, realmente pienso que te falta vivir un poco más (y no hablo de edad) para agrandar la perspectiva con que miras las cosas. Lees un parrafito donde explica el estudio sobre el amor y no cuestionas nada, sino lo tomas como cierto. ¿Te has preguntado acaso a que le llaman amor los científicos que hicieron el estudio?
Y es lógico, todas las actividades realizadas por el humano, todos los pensamientos y todos los sentimientos se deben a procesos bioquímicos, si no fuera así ¿Cómo se realizarían? ¿O acaso piensas que pestañear, que pensar en una dulce paleta, que ponerte rojo de furia no llevan un proceso bioquímico para su realización?
Ahora vayamos con lo interesante, los razonamientos del buen Nietz.
¿Por qué se presenta la duda, y se da el deseo de entablar relaciones? Simplemente por el hecho de tratar de encontrar lo que los estultos llaman media naranja, cosa de fábulas, sobra decirlo. ¿Por qué querer entrar en una lucha constante de género, lucha que algunos traducen en amor? Quizá nadie lo supo, nadie lo sabe y nadie lo sabrá y todos algún día estuvieron, están o estarán enamorados, pobres ingenuos e ilusos.
Estimado Nietz, ¿No crees acaso que algo de locura, de estulticia caería bien al humano para que lo acercara a la felicidad? A la larga, el ser solitario, en sus pensamientos, en sus cuestionamientos, en ese eterno buscar sentido a la vida, un sentido que trascienda, lo llevan a la desdicha.
Vuelvo a la pregunta entablada arriba: ¿Por qué querer amar? O debo decir más bien ¿Por qué querer amor? Dentro de mi contexto la primera no existe, sólo la segunda. No amamos, nunca, a nadie, solo buscamos ser amados. Es un constante engaño: yo amo es igual a busco que me amen, cuando finalmente encuentro a alguien que me ama, resulta que, aunque no me doy cuenta, esa persona no me ama, sino que busca que yo la ame; el resultado es: cero amor, como diría Freud: “la constante exaltación del YO”.
Difiero en este párrafo Nietz. ¡Claro que en una relación se busca ser amado! Pero no es lo único, se ama también. Amar sin correspondencia es trágico, por eso se busca también ser amado. La reciprocidad es sumamente importante en toda relación. Cuando uno da y no recibe, termina por vaciarse.
Cuando amas realmente, buscas la felicidad, el bienestar de la persona amada. ¿Quieres saber que tanto amas? Entonces pregunta ¿Qué sacrificios has realizado o estarías dispuesto a realizar por esa persona? Si es nulo o mínimo, entonces no la amas, la quieres y esa puede ser una confusión. Querer es propiedad. ‘La quiero para que me ame, para que me haga sentir bien’. Eso es querer, es egoísmo. Amar no es egoísmo, aunque tampoco implica dejar de amarse a uno mismo.
Si no existiera el amor, el amar, ¿De donde salen tantos sacrificios, de donde sale el apoyo incondicional de la pareja, de donde salen las noches de desvelo y preocupación?
Querer amor, es no bastarse a sí mismo, es tener el corazón lleno de superficialidades y temporalidades, es tener un alma que se deleita el gusto en cosas tan vanas que no vencen al tiempo, es tener un alma vacía que necesita ser llenada con otra. Es querer tapar el hueco de la soledad, esa soledad que tan bien nos hace. El hombre en soledad se conoce a sí mismo, el hombre enamorado no.
Pienso que amar es bastarse a sí mismo y más, es poder abarcar a otra persona y no solo a él mismo.
¿Porqué enamorarse es llenar el corazón de superficialidades? ¿Por el simple hecho de amar? ¿Y entonces que es amarse a uno mismo? ¿Qué hace más grande a un hombre solo que a uno enamorado? ¿Encontrarse a uno mismo lo hace trascender? ¿Acaso Goethe no es un hombre que ha trascendido?
Hasta hoy han sido pocos los hombres que han podido ser libres, que se han soltado las cuerdas y que han salido de la escena, que han visto desde fuera ese círculo, debo decir vicioso, del amor. Han sido hombres solos, a los cuales, la elección de una yerma existencia les ha traído la gracia de una serena existencia. Nótese bien que son hombres que han tomado una decisión y sobre todas las cosas no quiero que se confunda a esos grandes hombres con las paupérrimas gentecillas a las que su silencio aplasta por no saberlo disfrutar, tratando siempre de entonar la melodía de su vida con notas innecesarias.
El amor extravía el pensamiento, y he ahí el trasfondo del asunto, enamorado ya no se piensa en si mismo, sino que la mente se pierde especulando sobre lo que habrá dentro de la cabeza de esa otra persona. Disipamos la energía que tanta lucidez nos podría brindar si la enfocáramos hacia dentro, que tantos frutos rendiría si fuera dirigida a llenar esos vacíos del alma, a contrarrestar las pasiones profanas.
Muchos de esos hombres solos, la gran inmensa mayoría, que buscan su verdad, han vivido vidas trágicas, amargas, dolorosas. La verdad duele, el camino al conocimiento lastima. ¿Emil Cioran tuvo una vida feliz? ¿El mismo Nietzsche? ¿El quererse solos no es acaso una exaltación del YO?
Ahora, estos hombres hacen a un lado el sentimiento del amor, pero sin embargo arraigan otros como la furia, el desprecio, el orgullo o la soberbia. ¿Acaso estos sentimientos no nublan la razón? ¿Acaso no los hace verse patéticos también?
El genial Goethe estuvo enamorado, lo mismo que el atormentado Hölderlin, incluso Sartré y nunca dejaron de razonar. Pierre Curie y el mismo Einstein estuvieron casados y sus esposas fueron de gran ayuda.
Los humanos somos unos seres que no sabemos exactamente cual es el motivo de vivir, incluso necesitamos buscarle un sentido a ésta para poder sobrellevar la vida, hasta, en algunos casos, alcanzar la felicidad. El camino que se busque es valedero.
Si una persona cree que en su soledad puede ser feliz, ¡Adelante! Está buscando su camino, pero si una persona lo quiere hacer acompañado ¡También! Todos desconocemos el sentido de la vida, buscarlo es lo correcto, de la manera que pensemos que es mejor.
Quiero ir un poco más allá. La soledad del hombre es un poco contradictorio con el concepto de vida. Si todos aspiráramos a ese estado ‘supremo’, ¿Donde crecería la nueva vida?
Algunos tarados se van hasta la Siberia con tal de encontrar la muchacha justa para darle amor. Son locos.
¡Oh Socorp! Las muchachas rusas son muy lindas. Nada más cuidado con los suegro y cuñados, que son grandes como osos.
"La comprensión de que la vida es absurda no puede ser un fin, sino un comienzo".
Albert Camus