Bien dicho.
Ya nadie quiere recordar los misericordiosos mandamientos escritos en el Evangelio y enseñados por Jesucristo que son necesarios para entrar en la vida.
Es verdad que muy pocos quieren guardar los mandamientos que Jesucristo enseñó los en el Evangelio, y muchos tampoco se dan cuenta de que Jesucristo quería misericordia y no sacrificios.