Como enseña el libro de los Hechos de los Apóstoles, los apóstoles y primeros cristianos, la multitud de los que habían creído, ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.
El libro de Hechos de los Apóstoles enseña que los primeros cristianos tenían todas las cosas en común, y eso no pueden negarlo las TJ.