Cita Iniciado por doonga Ver Mensaje
La parábola del fariseo y el publicano, narrada por Jesús en el Evangelio de Lucas, enseña sobre la humildad y la arrogancia en la oración. Un fariseo se presenta en el templo jactándose de su propia justicia, mientras que un publicano humilde reconoce su condición de pecador y pide misericordia. Jesús concluye que el publicano fue justificado por Dios, mientras que el fariseo no, debido a la actitud de orgullo del primero y a la humildad del segundo.
No pierdas tu tiempo. Ya te lo dije el otro día, los cristianos que cumplen fielmente con la enseñanza del Evangelio y no predican falsedades, no son el fariseo hipócrita.