
Iniciado por
KIMO
muy bien dicho
Esa respuesta de Elisabet
refleja una enseñanza central de las Escrituras.
Elisabet tiene razón:
las Escrituras enseñan que Dios
prefiere la misericordia
y el conocimiento de
Él antes que sacrificios rituales.
El mensaje es claro:
la verdadera adoración
se mide por la justicia,
la compasión y la obediencia sincera,
no por ceremonias externas.