(Romanos 5:9) Mucho más, pues,
dado que hemos sido declarados justos ahora por su sangre,
seremos salvados mediante él de la ira.
TU PREDICAS QUE LA SANGRE DE JESUS
NOS LIMPIA DE TODO PECADO
¡MUY BIEN!
Te voy a decir lo que nos libra y lo que nos limpia, y es predicar el evangelio sus misericordiosos mandamientos, por todos los pueblos y a toda criatura.