Cita Iniciado por tomas0402 Ver Mensaje
La guardia en el sepulcro. Otra mentira de Mateo.

Jesús nunca dijo que “resucitaría al tercer día”. La muerte le llegó sin haberla previsto.
Si los discípulos no esperaban que Jesús resucitase ¿Por qué lo iban a esperar los romanos y el resto del pueblo? Es absurdo.

En ningún evangelio, incluido el de Mateo, se dice que las mujeres fueran preocupadas por qué harían los soldados de la guardia cuando ellas llegaran al sepulcro.

“Se decían unas otras: «¿Quién nos retirará la piedra de la puerta del sepulcro?»”.
(Marcos 16:3).

¿Sería esta la preocupación de las mujeres si sabían que había soldados vigilando el sepulcro?

Jesús fue un ajusticiado más. Fue entregado por Pilato a José de Arimatea, y aquí se acaba la historia de Jesús para los romanos.

Mateo no tiene pudor al inventarse absurdas historias.
Cita Iniciado por ELB Ver Mensaje
Pobre terco..
La mujeres no sabían sobre esa guardia romana.. y como podían saberlo ?? dile al lector..
Cita Iniciado por tomas0402 Ver Mensaje
Esa guardia nunca existió. Jesús fue un reo más. Otra cosa es el mito.
Otra mentira de Mateo.

Jesús nunca dijo que iba a resucitar. La prueba está en que sus discípulos no esperaban su resurrección.
Según Mateo, los sumos sacerdotes y los fariseos estaban más al corriente de este tema que los propios seguidores.

Y Poncio Pilato tenía muy mal genio. Si se hubieran presentado los sumos sacerdotes y los fariseos con esta petición, les hubiera mandado a tomar por culo.

Al otro día, el siguiente a la Preparación, los sumos sacerdotes y los fariseos se reunieron ante Pilato
63 y le dijeron: «Señor, recordamos que ese impostor dijo cuando aún vivía: “A los tres días resucitaré.”
64 Manda, pues, que quede asegurado el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos, lo roben y digan luego al pueblo: “Resucitó de entre los muertos”, y la última impostura sea peor que la primera.»
65 Pilato les dijo: «Tenéis una guardia. Id, aseguradlo como sabéis.»
66 Ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia”.

(Mateo 27:62-66).