Pues ese es tu caso: te inventas tus cuentos dentro de la cabeza, y después dejas que actúen sobre ti.
Y no es ninguna influencia extraña: es de tus entrañas.
Es don de Dios. Eso es la Fe, y viene por el OIR LA PALABRA DE DIOS, esa que tu niegas a mera sugestión...
Job 19:25-27
"Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios
Al cual veré por mí mismo,Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi corazón desfallece dentro de mí. "