Cita Iniciado por misericordia Ver Mensaje

Tú dices que no tienes fe en Dios para las cosas malas que están escritas en el viejo testamento, pero nunca te acuerdas de los misericordiosos mandamientos que manda Jesucristo, y que son los que te enseña el Evangelio, y que dejaron abolidos todos los mandamientos de muerte, que son los que tú recuerdas.

Jesucristo vino a restablecer la verdadera Ley de Dios que manda:

NO MATARÁS..
Y TENER MISERICORDIA CON TODOS.

Pero claro a ti no te interesa hacer distinción entre las viejas leyes judías de muerte y la Ley de vida que Jesucristo nos entrega. Tú quisieras hacerlo malo todo, por eso relacionas a Jesucristo con esos mandamientos que tú pones, que nada tienen que ver con lo que manda Jesucristo. Y Jesucristo es dios y vino a enseñar al mundo los verdaderos mandamientos de Dios.

Todo mandamiento de las escrituras que manden que unos hombres maten a otros, no son de Dios, es así de sencillo.

No soy yo la que se carga a todo bicho viviente, es tu dios ese que decís que dice no matarás.

29 Y sucedió que, a media noche, Yahveh hirió en el país de Egipto a todos los primogénitos, desde el primogénito de Faraón, que se sienta sobre su trono, hasta el primogénito del preso en la cárcel, y a todo primer nacido del ganado.
30 Levantóse Faraón aquella noche, con todos sus servidores y todos los egipcios; y hubo grande alarido en Egipto, porque no había casa donde no hubiese un muerto.
(Éxodo 12:29-30 - Biblia de Jerusalén)

1 Nadab y Abihú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, pusieron fuego en ellos y, tras echar incienso encima, ofrecieron ante Yahveh un fuego profano, que él no les había mandado.
2 Entonces salió de la presencia de Yahveh un fuego que los devoró, y murieron delante de Yahveh.
3 Moisés dijo entonces a Aarón: «Esto es lo que Yahveh ha declarado diciendo: Entre los cercanos a mí mostraré mi santidad. y ante la faz del pueblo manifestaré mi gloria.» Aarón no dijo nada.
(Levítico 10:1-3 - Biblia de Jerusalén)

33 Y todavía tenían la carne entre los dientes, todavía la estaban masticando, cuando se encendió la ira de Yahveh contra el pueblo, y lo hirió Yahveh con una plaga muy grande.
34 Se llamó a aquel lugar Quibrot Hattaavá, porque allí sepultaron a la muchedumbre de glotones.
(Números 11:33 - Biblia de Jerusalén).

1 El pueblo profería quejas amargas a los oídos de Yahveh, y Yahveh lo oyó. Se encendió su ira y ardió un fuego de Yahveh entre ellos y devoró un extremo del campamento.
(Números 11:1 - Biblia de Jerusalén)

Mira tu dios.