Cita Iniciado por misericordia Ver Mensaje
""Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.
Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. (
21:3
No conozco a ninguna esposa que se arregle para su marido, sí para ir a trabajar, sí para ir a comprar o hacer gestiones varias, la realidad és la que és y precisamente a los maridos que nos ven en el baño, en la cama, en la ducha, al despertarnos, que conocen nuestros períodos, nuestras noches sin dormir por los niños ... me parece un símil hasta machista y todo.