A si es,
El Reino de Dios es un gobierno que está en el cielo.
Jesús enseñó a sus discípulos a orar para que el Reino venga a la Tierra,
pues este se encargará de que haya justicia y paz.

Ningún gobierno humano puede eliminar la violencia,
la injusticia ni las enfermedades,
pero el gobierno de Dios sí puede y lo hará.

Dios ha nombrado rey de este Reino a su hijo Jesucristo
y ha elegido a un grupo de cristianos para que gobiernen con él.
(Lea Lucas 11:2 y 22:28-30.)