Jesús ciertamente dijo:
“El que me ha visto a mí ha visto al Padre” (Juan 14:9),
pero no quiso decir que él fuera el mismo Padre.
Si seguimos leyendo los versículos siguientes (Juan 14:10, 28),
Jesús explica que el Padre está en Él porque hace las obras del Padre
y enseña lo que el Padre le manda.
Además, Jesús dijo claramente:
“El Padre es mayor que yo”,
mostrando que son dos personas distintas,
aunque perfectamente unidas en propósito y obra.
Por lo tanto, cuando Jesús se llama
“la verdad” (Juan 14:6),
quiere decir que él representa fielmente
la verdad de Dios y revela con exactitud
lo que el Padre quiere enseñar a la humanidad.
No está afirmando ser el mismo Dios,
sino el mensajero principal del Padre.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)