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misericordia
nosotros procuramos no insultar a nadie y tratamos siempre de enseñar lo que manda el evangelio. Pero el evangelio nos enseña los verdaderos mandamientos de dios, que vosotros no queréis guardar y recordar porque sois codiciosos amigos de las riquezas, y no queréis entregar vuestras riquezas a la iglesia para tenerlo todo en común.
Los verdaderos cristianos lo tienen todo en común, y nadie llama propio a cosa alguna.
habla menos de ti y mas de jesus.
Quita la viga de tu ojo,
para que veas la pajita en el ajeno.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)