Tu no predicas el evangelio: tú predicas que predicas, y eso lo haces mal.
Y no olvides que Jesucristo es una creación de Pablo, no así Jesús de Nazareth.
Tú eres un comodín de Satanás, eso es lo real. Los cristianos que hablan del Evangelio y predican el Evangelio se llaman cristianos, y los que persiguen al Evangelio se llaman enemigos de Jesucristo, como tú.