
Iniciado por
misericordia
Nosotros predicamos y recordamos los mandamientos de Jesucristo, y vosotros ni los guardáis ni los predicáis, entonces nosotros si los guardamos y vosotros no los guardáis, ni los predicáis, porque no los amáis.
Nunca olvides la parábola del fariseo y el publicano.
Estás mostrando la hilacha, Robertico....
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.