¡Qué manía de achacar a la fe lo que es simple y llanamente ganas de follar!
Ya hubiera querido Pablo tener el “cuerpo sin vigor” que tenía Abraham a los cien años.
"Y no vaciló en su fe, aun siendo consciente de que su cuerpo carecía ya de vigor —tenía casi cien años— y de que el seno de Sara era ya incapaz de concebir."
(Romanos 4:19 La Palabra (España))
No es muy conocido que Abraham tubo seis hijos más después de cumplir cien años.
Posiblemente creyó que él debía engendrar tantos hijos como las arenas del mar. ¡Qué equivocación tan dulce!
"Así que de uno solo, y ya sin vigor, surgieron descendientes numerosos como las estrellas del cielo, incontables como la arena de la playa."
(Hebreos 11:12 La Palabra (España))
"Abrahán tomó después otra mujer, llamada Queturá. 2 Los hijos que tuvo con ella fueron: Zimrán, Joxán, Medán, Madián, Jisboc y Suaj."
(Génesis 25:1-2 La Palabra (España))
La Verdad nos hará libres.