LO que me pasa a mí no interesa, pues no ando haciendo alardes de los mandamientos que no cumplo.
Un hipócrita errador, y nada más.
Vende tu casa, después hablamos.
Nosotros seguimos el Evangelio, que es lo que mandó predicar Jesucristo.
Y así es...
Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico en el reino de los cielos.