No me creo que fuera una cohorte, con un tribuno al frente, para arrestar solamente a Jesús, cuando sus compañeros todos iban armados.
Se puede pensar, con cierta lógica, que los dos crucificados con Jesús pertenecían a su grupo; aunque los evangelistas digan que se trataba de unos ladrones.
No olvidemos que los evangelistas narran una historia que, más o menos, la van adaptando a un guión preestablecido: Las supuestas profecías.
Con demasiada frecuencia se lee en el evangelio un pasaje, y a continuación el comentario del evangelista: “Y esto sucedió así, para que se cumpliera lo que dijo fulano…”.
Mateo incluso se inventa una matanza de niños, para acomodar una profecía:
“Herodes, al verse burlado por los sabios, se enfureció en gran manera, y mandó matar a todos los niños que había en Belén y en todos sus alrededores, de dos años para abajo, según el tiempo que había averiguado de los sabios. 17 Entonces se cumplió lo que fue dicho por medio del profeta Jeremías, cuando dijo:
18 «Se oyó una voz en Ramá,
Llanto y gran lamentación;
Raquel que llora a sus hijos,
Y que no quiso ser consolada
Porque ya no existen»”. (Mateo 2:16-18)
La Verdad nos hará libres.