Entonces
estábamos hablando de que
yo soy no significa Trinidad
Jesús mismo dio el ejemplo al usar las Escrituras como base para su enseñanza,
pues vez tras vez decía:
“Está escrito”. “Les interpretó cosas referentes a él en todas las Escrituras.” (Mateo 4:4, 7; Lucas 24:27.)
Así que Jesús, Pablo y los creyentes del primer siglo utilizaron las Escrituras
como base para su enseñanza. Sabían que “toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa para enseñar,
para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia,
para que el hombre de Dios sea enteramente competente y esté completamente equipado para toda buena obra”.
(2 Timoteo 3:16, 17; véanse también 1 Corintios 4:6; 1 Tesalonicenses 2:13; 2 Pedro 1:20, 21.)
Puesto que la Biblia puede “rectificar las cosas”,
debería revelar con claridad información sobre un asunto tan fundamental como el que se supone que sea la Trinidad.
Iniciado por KIMO 
La expresión de Juan 8:58 es muy diferente de la que se usa en Éxodo 3:14.
Jesús no la usó como nombre ni título,
sino como medio de explicar la existencia que tuvo antes de ser humano.
Por consiguiente, note cómo vierten Juan 8:58 otras versiones de la Biblia:
1925: “antes que Abraham fuera criado, yo existo” (Sagrada Biblia, Félix Torres Amat).
1972: “Antes de que Abraham naciese, era yo” (Sagrada Biblia, E. Nácar Fuster y A. Colunga).
1978: “antes que Abraham naciese, ya existía yo” (Nuevo Testamento, Felipe de Fuenterrabía).
1979: “yo existo desde antes que existiera Abraham” (Dios habla hoy, Versión Popular).
1980: “Antes que Abraham existiera, yo existo” (Sagrada Biblia, Pedro Franquesa y José M. Solé).
1987: “Antes que Abrahán llegara a existir, yo he sido” (Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras).
Así pues, la verdadera idea de la expresión griega usada en este pasaje es que el “primogénito” (Jesús) creado por Dios
había existido mucho antes de que naciera Abrahán. (Colosenses 1:15; Proverbios 8:22, 23, 30; Revelación 3:14.)
De nuevo, el contexto muestra que este es el modo correcto de entender lo que se dijo.
Esta vez los judíos quisieron apedrear a Jesús por afirmar que ‘había visto a Abrahán’ aunque, como dijeron,
él todavía no tenía 50 años de edad. (Versículo 57.) La respuesta natural de Jesús fue decir la verdad sobre su edad.
Así que naturalmente les dijo que ‘existía desde antes que existiera Abraham’ (Versión Popular).
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)