
Iniciado por
misericordia
Todo lo que tú te imaginas luego crees que es la verdad, porque es cierto que la Palabra de Dios es la verdad, pero no todo lo escrito en las biblias es palabra de Dios, pues Jesucristo no se refería a biblias judaizantes impuestas por los emperadores de Roma, pues Jesucristo se estaba refiriendo a la Palabra del Evangelio que Él nos predicó, que es la verdadera Palabra que fue dada por D9ios a los judíos.
Dios había dado a los judíos su palabra, pero los escribas judíos la habías cambiado en mentira (Jeremías 8:7-8.). Por eso Jesucristo, que es Dios hecho hombre, enseñó al mundo los verdaderos mandamientos de Dios.
No lo que me imagino, mi querida mise
las escrituras Hebreas Jesús la llamo la verdad
Lo que pasa es que a ustedes les gusta decir que predican el evangelio
y no creen nada de lo que dice
los tuercen, lo enredan y lo niegan, o las tres a la ves
Me suena como abogada del diablo
eso es lo que nos quiere hacer creer
El desea que no obedezcamos los principios bíblicos
Al decir que no todo lo que esta escrito en la escritura
es inspirada por Dios
va en contra de lo que ella misma nos dice por inspiración
va en contra de las palabras del mismo Jesús,
como acostumbras hacer
E invalida la palabra al punto que
no la puedes usar para enseñar
Pues todo lo que citas de ella
es sospechosa, no se sabe si es o no inspirada
Pero eso no es cierto
no tenemos que escoger nosotros mismos
no tenemos que decidir nosotros
que mandamientos nos parecen que debemos obedecer y
cuales no.
Eso es como tomar las leyes de la ciudad
y escoger cuales te parecen para obedecerlas
Trata de decirle eso
al Juez.
Si un Juez humano no te lo acepta
Menos te lo acepta el Máximo Juez
Jesús en el evangelio nos dice que es la verdad
¿Nos mintió Jesús?
Claro que no, Jesús nunca levanto sospecha
acerca de o que estaba escrito
en las escrituras hebreas.
Refirió a las personas a los mandamientos para obtener vida
los mandamientos que habían son la ley.
Lo que estas diciendo
es lo que dice el diablo
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)