Pablo era "apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos)". (Gal 1:1).
Cristo mismo lo había nombrado como apóstol.
Pablo era "apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos)". (Gal 1:1).
Cristo mismo lo había nombrado como apóstol.
El ego es un eje demasiado débil para hacer girar nuestra vida en torno a él.