Los mandamientos que realmente fueron dados por Dios desde siempre y para siempre son los mandamientos que Jesús enseñó cuando predicó el Evangelio y no los mandatos que están escritos en ciertas partes de las Biblias y que son contrarios al Evangelio, como muchos mandatos del Antiguo Testamento que ordenaban a los hombres hacer daño y matar a las personas en muchas ocasiones.