Y, si no me creen, ahí están los faccsímiles del juicio, para quien los quiera, que me los pida.
Yo los saqué de la biblioteca de la corte suprema de NY.
Y, si no me creen, ahí están los faccsímiles del juicio, para quien los quiera, que me los pida.
Yo los saqué de la biblioteca de la corte suprema de NY.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.