
Iniciado por
leobetetto
Kimo, el nuevo testamento no tiene una línea de acción definida al respecto, hay contradicciones:
Marcos 10:21
"Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz."
Hechos 5:3 -
"Y dijo Pedro: Ansías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.
Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron."
Es decir, por un lado vemos a un cristo desprendido, y que hace que los demás cristianos sean iguales, y también vemos a un dios asesino matando gente por no dar todo lo que tenía, pero resulta que pablo les soba el lomo a los ricos ...
Pura politiquería !!
La caracterización no es del todo correcta
te digo la razón...El pecado de Ananías y Safira
no consistió en no entregar la cantidad total
que habían cobrado por la venta del campo,
sino en aducir mentirosamente que lo habían hecho,
por lo visto con la intención de atraerse el parabién de los hombres,
en lugar de hacer que la honra recayese sobre Dios
y su contribución resultase en el bienestar de la congregación.
El apóstol Pedro, dirigido por el espíritu santo,
puso al descubierto el engaño y dijo al esposo:
“Ananías, ¿por qué te ha envalentonado Satanás
a tratar con engaño al espíritu santo
y a retener secretamente parte del precio del campo?
Mientras permanecía contigo, ¿no permanecía tuyo?,
y después que fue vendido, ¿no continuaba bajo tu control?
¿Por qué te propusiste un hecho de esta índole en tu corazón?
No*has tratado con engaño a los hombres,
sino a Dios”. Al oír las palabras de Pedro, Ananías cayó y expiró.
Y después de unas tres horas, Safira se presentó
y repitió la misma mentira.
Luego Pedro le preguntó:
“¿Por qué convinieron entre ustedes dos
en poner a prueba el espíritu de Jehová?”.
Como le había ocurrido a su esposo, Safira cayó y expiró.
Este incidente le sirvió a la congregación de disciplina
e indujo gran temor entre sus miembros, como sin duda
también respeto y aprecio por
el hecho de que Jehová moraba entre ellos en espíritu
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)