Génesis está sacado de los relatos sumerios, no del Evangelio de Juan.

El relato sumerio, al igual que el mito de Prometeo, y otros, indican que hubo una época paradisíaca en la Tierra, y que los dioses dieron al hombre un conocimiento que Jehová no permite.

Es decir, Prometeo, el portador del fuego, dio al hombre el fuego de los dioses, que es el despertar de la kundalini.

Eso enfadó a Jehová y descendió, y confundió la lengua, esto es, tenían una misma creencia, y de repente empezaron a tener muchas religiones, se confundieron.

Todas las civilizaciones antiguas coinciden en un período de luz que luego se convierte en tinieblas por el castigo de dios sobre un conocimiento prohibido al hombre. La biblia es solo una versión más.

Jehová rechaza el despertar del hombre, lo muestra claro en la Torah, que es un tratado meramente material, legalista, esclavista, ritualista, misógino y asesino.