La biblia enseña que Jesus es un ser independiente
a Dios, es siervo de Dios.
De él se dice que, cuando fue recibido arriba en el cielo,
"se sentó a la diestra de Dios". Marcos 16:19.
VEZ tras vez Jesús señaló que era
una criatura separada de Dios y que él, Jesús,
tenía sobre sí a un Dios, un Dios a quien adoraba
y a quien llamaba “Padre”. En oración a Dios, es decir,
al Padre, Jesús dijo: “[Tú], el único Dios verdadero”. (Juan 17:3.)
En Juan 20:17 Jesús dijo a María Magdalena:
“Voy a subir a mi Padre y vuestro Padre,
a mi Dios y vuestro Dios”.
En 2 Corintios 1:3 el apóstol Pablo confirma esta relación:
“Bendito sea el Dios
y Padre de nuestro Señor Jesucristo”.
Puesto que Jesús tenía un Dios,
su Padre, no podía ser a la misma vez ese Dios.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)