Aspectos inéditos de la mente:

En la postguerra (que duró un montón) las privaciones y falta de todo estaban a la orden del día. Desde la comida, la ropa... todo, era difícil de conseguir hasta la mínima necesaria.

En aquel entonces, y siendo un chaval, tenía el dormitorio justo en la parte media de un piso, es decir, que era interior, con lo cual, entre que no entraba la luz del día y la corriente teóricamente tenía que ser de 110 cuando nunca llegaba, y que para ahorrar energía tenía en la habitación una bombilla de 15 watios, el resultado de luminancia os lo podeis imaginar, pués no alumbraba más que una vela (que muy a menudo teniamos que hacer servir, pués "no venía la luz" -estábamos sin corriente-, con lo que jamás pude ver la habitación con suficiente claridad para poderme fijar en detalles otros que no fuera a bulto.

Una noche me despierto de golpe..., y ostras...!! ¿que pasa? La luz apagada y la habitación iluminada como si ahora hubiera dos o tres bombillas de 100. Pude recrearme bien mirando hasta el más mínimo detalle. Los colores de la cortina que tapaba y hacía las veces de ropero a mi derecha, la bicicleta de mi padre toda reluciente a mi izquierda... etc.

La pregunta es: Si hubiera sido una visión, ¿hasta que punto puede una visión tener que ver con lo real?, y si no era una visión ¿como puede la mente, en circustancias especiales, ver de forma clarísima aquello que se encuentra totalmente a oscuras...? Si hay respuesta, me gustaría oírla.