Herencia, medio y educación
La convivencia ciertamente presenta dificultades cuando se trata de herencias distintas, medios distintos y diferente educación. Pero dificultades no significa obstáculos insuperables si se tiene inteligencia, voluntad y sentido ético.
Las personas profanas a las ciencias no piensan como los científicos los problemas sino más bien se mueven en el sentido común y en la cotidianeidad. En el argot de los estudiosos de la cultura hay el dicho no le expliques a tu mamá como un antropólogo la cultura, ella la entiende como Dios le da a entender. Así la relación de un profesional con la sociedad es siempre el esfuerzo de darse a entender sin meter a todos en el mundo de su ciencia. El puente de la ciencia con la sociedad es la divulgación. Esto es posible porque siempre tienes emociones y sentimientos hacia las personas que quieres o que aprecias. Un médico no va a tratar a sus familiares como si fuesen ignorantes de la medicina, sino como personas a las que su disposición personal hace que sea servicio.
Hay personas a las que un profesional puede tratar sin problema y hay personas con las que se dificulta el trato no porque exista una diferencia e educación, sino porque hay de todo en la viña del señor. ALgunas personas se sienten muy afectados por las diferencias de educación y menosprecian a los profesionales. Son aquellas que se vanaglorian de pertenecer a la University of the life y no bajan de imbéciles con título a los que los tienen. No es el caso de Roxana y el mío. Ella tiene una educación base que le permite establecer la conexión y si no la tuviera, la voluntad, el deseo y el amor son los vehículos de la convivencia. No necesita una persona enamorarse de una Marie Curie para ser feliz.
Herencia
A la diferencia de edad hay que agregar una herencia cultural distinta. El barrio no es superior ni inferior al suburbio, simplemente son ámbitos culturales distintos. Existen personas valiosas de uno y otro lado, y también personas que tiene afecciones personales y los problemas de personalidad que se presentan en todos los grupos sociales y culturales. Las clases sociales ni las inventé yo, ni las inventó Roxana, existen socialmente. La igualdad social es un bello propósito, la sociedad actual lo tiene como objetivo y lo concibe como igualdad jurídica, igualdad de derechos. Pero si somos realistas las asimetrías sociales dejan ese precepto como un ideal. Un tipo poderoso tiene abogados y se mueve en un ámbito social que le permite tener una superioridad a la hora de ejercer los derechos.
¿Qué sucede cuando se establecen esas relaciones de amor prohibido porque venimos de distintas sociedades? para parafrasear a Selena. Es decir que provenimos de estratos sociales diferentes. Yo siempre puedo hablar por mi y no por los demás, quiénes hablan por los demás tienen por allí tornillos sueltos en la cabeza.
En mi caso no es algo relevante. Roxana proviene de familia de trabajadores, de obreros. Si me preguntan, eso no la hace diferente o hace que la quiera menos. Quiénes venimos de familias con generaciones de profesiones liberales, que una profesional provenga del medio obrero es un plus, no una desgracia.
Aquí siempre depende de la inteligencia de las personas. Una persona no inteligente piensa de manera maniqueísta y mecánica. Es decir no estará abierto a que existe otros ámbitos sociales y que ellos también son una oportunidad para vivir la vida. Vida, costumbres, usos, creencias no son obstáculos para la convivencia. A menos de que existan afecciones personales, complejos o "competencia" que es el mal manejo de este mal que muchos conocemos como el veneno de la envidia.
Nosotros no vemos esa diferencia como un obstáculo, no competimos, no nos comparamos sino estamos siempre dispuestos a convivir en los dos ámbitos sin problemas. Venga la comida obrera en México que no le hacemos el fuchi y disfrutamos de buenos restaurantes y comidas internacionales cuando esa es la oportunidad. ¿Quién excluye esa posibilidad? Nosotros hablamos por nosotros y no por nadie más. Lo que las personas elijan es su legítimo derecho.
¡Pensar por cuenta propia!
GBNL