SIn embargo esto que establece Violetta de que siempre existe el riesgo y el temor de que lo que se consolida como una relación tan asimétrica en edad siempre tiene el riesgo de que la búsqueda y la competencia no cesen.

Yo no me puedo quejar, el tiempo de convivencia e intercambio fue hermoso y el empatar y construir una relación se puso a prueba. Tratábamos de vernos muy a menudo,en los fines de semana, cuando yo acudía muy lejos a recogerla en la zona de santa fé. A veces la recogía y la dejaba solamente, a veces pasaba a su departamento y a veces podíamos cenar algo frugal por las noches.

Sin embargo, empatar construir, no siempre resuelve todos los problemas. Ella se encontraba en proceso de separación legal. Su marido legal ya no estaba con ella y al parecer le había venido cambiando y siendo infiel con muchas mujeres más jóvenes. Como he establecido ella tenía como 35 años, su marido tendría unos 40 y aunque no vivía con ella, acudía a su departamento porque se encontraba arreglando lo de su divorcio. El asunto era un poco feo porque la estaba relevando por una mujer más jóven que había conocido en la universidad dónde él estaba cursando una tercer carrera. Ya tenía una, había abortado una segunda y ahora en la tercera se había encontrado a alguien más jóven.

Estacionado como estaba, al hombre le gustaban las mujeres menores de 30 años y para este momento esta chica ya le había resultado vieja. Luego me enteré más tarde, que ella había acudido a la institución donde trabajo, para estorbar la posibilidad de una relación de su entonces marido legal, separado de hecho, con una chica estudiante mucho más jóven que él. De tal forma que empezaba a entender que yo significaba una especie de salida y de búsqueda que cubría ella porque tenía cierta adicción a buscarse parejas más grandes. Esto lo descubriría mucho después.

No obstante esa navidad de 2012 estuvimos juntos, nos dimos regalos, salimos de compras, nos hicimos el amor muchas veces. Tal parecía que la cosa marchaba muy bien. Ella me indicó que tendría que viajar al norte del país, porque tenía que cubrir un adeudo de su departamento con su "ex cuñada" la que le había prestado para el enganche del mismo. Me dijo que lo quería cubrir, dar las gracias y cancelar el compromiso en vía de que ella se estaba divorciando y ya no quería tener nada con él. Pues bien, poco antes de partir, pues pasaría la navidad allá, tendría que arreglármelas para pasarla con los míos, hermanos e hijos. Ella desde luego los había conocido algunas veces que pasé por ellos a la universidad.

No me habló, ni se comunicó conmigo en nochebuena y tampoco en navidad, sólo me dirigió mensajes por whatsapp. Todo esto me parecía un poco raro y sospechoso, pero la confianza es una base muy importante si quieres construir relaciones. Es como los abogados dicen, es preferible dar derechos a sesgar y tener una actitud judicial.

SIn embargo, cuando te comportas bien, también por alguna razón, vienen a ti las informaciones que no te han querido decir. La realidad surgió de una manera dura, no sólo había ido a despedirse de sus cuñadas para saldar sus cuentas, sino que a esa despedida había acudido él, había pasado con él la navidad y el año nuevo. Cuando me enteré de ello, desde luego eso me hizo revisar la relación que me había parecido tan bonita. Pero la historia no terminó allí, después les relato el curso que tomaron las cosas.