En beneficio de la humanidad, es de agradecer que, además de la Biblia, también se escribiera el Derecho Romano.
Estamos acostumbrados a ver en la Biblia relatos que los consideramos normales; teniendo otra opinión negativa si los viéramos en la vida real.
Como ejemplo, traigo a colación la parábola de Jesús de la viña y los obreros.
Solamente pido que traslademos esta parábola a la vida actual; que cambiemos viña por fábrica.
Parábola actual:
-Un empresario tiene una fábrica y tiene tres clases de obreros. Unos que trabajan jornada completa; otros que trabajan media jornada, y otros que trabajan un cuarto de jornada.
Al terminar la jornada, a todos les paga el mismo salario.-
¿Consideraríamos esto como justo?
Pues según Jesús, es justo. A cualquier reclamación, basta que diga el empresario:
“¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío?”.
Una cosa es la bondad, y otra cosa es la justicia.
“PORQUE el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña.
2 Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña.
3 Y saliendo cerca de la hora tercera, vio a otros que estaban en la plaza desocupados 4 y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron.
5 Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo.
6 Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban sin trabajo y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados?
7 Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. Les dijo: Id también vosotros a la viña y recibiréis lo que sea justo.
8 Y al atardecer, el señor de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros. 9 Y cuando vinieron los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.
10 Y al venir también los primeros, pensaron que habían de recibir más, pero también ellos recibieron cada uno un denario. 11 Y tomándolo, murmuraban contra el padre de familia, 12 diciendo: Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del día. 13 Y él, respondiendo, dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario?
14 Toma lo que es tuyo y vete; mas quiero darle a este postrero como a ti.
15 ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío?, o, ¿a es malo tu ojo, porque yo soy bueno?
16 Así, los primeros serán postreros y los postreros, primeros; porque muchos son los llamados, pero pocos los escogidos”. (Mateo 20:1-16)
La Verdad nos hará libres.