Esto es lo que denotan las palabras de Juan 1:1, “en el principio la Palabra existía.” Eso es muy diferente de decir ‘la Palabra siempre existió.’ En sí la palabra “principio” transmite la idea de un comienzo en algún tiempo en el pasado. Ejemplos bíblicos ilustran esto. Diferente de la Palabra, cuya existencia está enlazada con el principio, se dice que Dios creó en el principio. Génesis 1:1 dice: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Sin embargo se menciona otro principio en 1 Juan 3:8: “El Diablo ha estado pecando desde el principio [es decir, desde el comienzo de su rebelión contra Dios].”

En vista de este uso de la palabra “principio,” ¿qué puede concluirse correctamente en cuanto a la expresión “en el principio la Palabra existía”? Esto: Significa que la Palabra existió con su Padre por un tiempo antes de ser usado para efectuar las obras creativas. Después que la creación comenzó, sirvió de Vocero o “Palabra” de su Padre para con todas las criaturas inteligentes.

Como Hijo y subordinado de su Padre, la “Palabra” recibió vida del Padre. Sin embargo ocupa la posición singular de ser el único hijo producido directamente por Dios. En toda la creación, la “Palabra” de veras es un magnífico Vocero, habiendo servido de instrumento de Dios al producir aquellos a quienes así sirve.

El que uno acepte a Jesucristo, no como la “segunda persona” de un Dios trino y uno, sino como Hijo y Vocero de Dios, envuelve la vida de uno. Como hizo notar el apóstol Juan tocante a lo que registró acerca de las señales de Jesús: “Éstas han sido escritas para que ustedes crean que Jesús es el Cristo el Hijo de Dios, y que, a causa de creer, tengan vida.”—Juan 20:31.

(continuación del artículo anterior).