De vuelta a Juan 1:1, 2
Aun al fin de su primera carta a los cristianos el apóstol Juan nos lleva a entender lo mismo, a saber, que Jesucristo es el Hijo de Dios y que los humanos engendrados de Dios son hijos de Dios con Jesucristo. Una Traducción Americana presenta el fin de la carta de Juan como sigue: “Sabemos que ningún hijo de Dios comete pecado, sino que el que nació de Dios lo protege, y el maligno no lo puede tocar. Sabemos que somos hijos de Dios, mientras que todo el mundo está en el poder del maligno. Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado poder para reconocer al que es verdadero, y estamos en unión con el que es verdadero.”¿Cómo? “Por medio de su Hijo Jesucristo. Él es el Dios verdadero y la vida eterna. Amados hijitos, manténganse alejados de los ídolos.”—1 Juan 5:18-21, UTA; NR.
59 Puesto que Aquel de quien Jesucristo es el Hijo es el “Dios verdadero y la vida eterna,” y puesto que Jesucristo es “el que nació de Dios” y quien protege a los otros hijos de Dios, ¿cómo hemos de entender Juan 1:1, 2, del cual hay traducciones que difieren? Muchas traducciones dicen: “Y el Verbo (o la Palabra) era con Dios, y el Verbo (o la Palabra) era Dios.” Otras dicen: “Y el Verbo (la Palabra; el Logos) era divino.” Otra: “Y la Palabra era dios.” Otras: “Y la Palabra era un dios.” Puesto que hemos examinado tanto de lo que Juan escribió acerca de Jesús, quien fue el Verbo hecho carne, ahora podemos determinar cuál de esas diversas traducciones es correcta.
Significa nuestra salvación.
60 Considere primero la manera popular de verter esto de la Versión Valera o la Scío: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios.” Aquí hay unas líneas que merecen citarse del libro Los Cuatro Evangelios Armonizados y Traducidos, por el conde León Tolstoi, como siguen:
Si dice que en el principio fue la comprensión, o palabra, y que la palabra era a Dios, o con Dios, o para Dios, es imposible continuar y decir que era Dios. Si era Dios, no podría estar en alguna relación para con Dios.*
Ciertamente el apóstol Juan no sería tan irrazonable que dijera que alguien (“el Verbo”) estaba con algún otro individuo (“Dios”) y al mismo tiempo era ese otro individuo (“Dios”).
61 Juan prueba que la Palabra que estaba con Dios “fué hecho carne” y llegó a ser Jesucristo y que Jesucristo era “el Hijo de Dios.” Por lo tanto sería propio decir que la Palabra era el Hijo de Dios. El que alguien dijera que la Palabra era Dios, “el solo Dios verdadero,” sería contrario a lo que el apóstol Juan prueba por lo demás de sus escritos. En el último libro de la Biblia, es decir, en Apocalipsis 19:13, Juan lo llama “El Verbo de Dios” o la Palabra de Dios, diciendo: “Y su nombre es llamado El Verbo de Dios.” (Val; TA) Note que su nombre no es llamado “Dios la Palabra” o “Dios el Verbo,” sino que es llamado “El Verbo de Dios,” o la Palabra de Dios. Por lo tanto Juan 1:1 debe significar, a lo más, que la Palabra era de Dios.
62 Aquí a la mano tenemos un libro* intitulado “Los Evangelios Patrísticos—Una Versión al Inglés de los santos Evangelios como existían en el Siglo Segundo,” por Roslyn D’Onston. El frontispicio dice cómo se compuso esta versión. En Juan 1:1 esta versión dice: “y la Palabra era Dios.” Pero tiene esta nota al pie de la página: “Lo que verdaderamente se debe leer aquí es, probablemente, de Dios. Vea Nota Crítica.”-Página 118.*
63 Ahora, ¿a qué se debe que los traductores no concuerden en cuanto a lo que era la Palabra-“Dios,” o, “dios,” o, “un dios”? Se debe a que la palabra griega para “Dios” está en el principio de la declaración aunque pertenece al predicado, y también a que no tenga el artículo definido “el” en frente. Abajo, para ilustrar esto, damos en las primeras líneas el texto griego según los manuscritos unciales del cuarto siglo; y entonces en las segundas líneas cómo se pronuncia hoy en nuestro idioma el texto griego; y en las terceras líneas una traducción palabra por palabra al español. Note las abreviaturas griegas para “Dios.”
ΕΝ ΑΡΧΗ ΗΝ Ο ΛΟΓΟC ΚΑΙ Ο ΛΟΓΟC
EN ARKHEI ĒN HO LOGOS, KAI HO LOGOS
EN PRINCIPIO ERA LA PALABRA, Y LA PALABRA
HΝ ΠΡΟC ΤΟΝ ΘΝ ΚΑΙ ΘΣ ΗΝ Ο ΛΟΓΟC
ĒN PROS TON THN, KAI THS ĒN HO LOGOS.
ERA CON EL DIOS, Y DIOS ERA LA PALABRA.
ΟΥΤΟC ΗΝ ΕΝ ΑΡΧΗ ΠΡΟC ΤΟΝ ΘΝ
HOUTOS ĒN EN ARKHEI PROS TON THN.
ESTE ERA EN PRINCIPIO CON EL DIOS.
64 Sírvase notar que se omite el artículo definido “EL” en frente del segundo “DIOS.” Sobre esta omisión el profesor Moule pregunta: “¿Es la omisión del artículo en theós ēn ho lógos solamente asunto de modismos?” Entonces, en el párrafo siguiente, Moule pasa a decir:
Por otra parte se tiene que reconocer que el Cuarto Evangelista [Juan] no tuvo que haber escogido este orden de palabras, y que el que lo haya escogido, aunque crea alguna ambigüedad, puede ser en sí mismo indicación de su significado; y la nota de [el obispo] Westcott (in loc.), aunque quizás requiera el que se añada alguna referencia a modismos, aun sí, quizás, representa la intención teológica del escritor: ‘Está necesariamente sin el artículo (theós no ho theós) puesto que describe la naturaleza de la Palabra y no identifica a Su Persona. Sería puro sabelianismo decir “la Palabra era ho theós”. Ninguna idea de inferioridad de naturaleza sugiere la forma de la expresión, que sencillamente afirma la verdadera deidad de la Palabra. Compare la declaración en dirección opuesta de la verdadera humanidad de Cristo cinco 27 (hóti huiòs anthropou estín . . .).’*
65 El finado obispo Westcott, coproductor del famoso texto griego de Westcott y Hort de las Escrituras Cristianas, habla de la “verdadera humanidad de Cristo” y sin embargo afirma que Jesucristo no era “verdadera humanidad” sino una mezcla, un llamado Hombre-Dios. No obstante, note que el obispo dice que la omisión del artículo definido el delante de la palabra griega theós hace a la palabra theós como un adjetivo que “describe la naturaleza de la Palabra” más bien que identificar a su persona. Este hecho da cuenta de que algunos traductores viertan: “Y el Verbo era divino.” Eso no es lo mismo que decir que la Palabra era Dios y era idéntico a Dios. Un gramático traduciría el pasaje: “Y la Palabra era deidad,” para hacer resaltar su punto de vista de que la Palabra no era “todo Dios.”* Según los trinitarios la Palabra o Verbo era solo una tercera parte de Dios, una Segunda Persona coigual en un Dios tres-en-uno. Sin embargo, nuestra consideración de todo lo que Juan ha escrito ha probado cuán falsa es esa enseñanza, una enseñanza que hasta los trinitarios mismos no pueden entender o explicar. El Verbo es el Hijo de Dios, no la Segunda Persona de Dios.
66 Los Cuatro Evangelios, por C. C. Torrey, muestra la diferencia entre theós con ho (el artículo definido) y theós sin ho imprimiendo su traducción como sigue: “Y la Palabra era con Dios, y la Palabra era dios.” (Segunda edición de 1947)
67 El Diaglotón Enfático, por Benjamín Wilson, de 1864, muestra la diferencia imprimiendo su traducción como sigue: “Y el LOGOS era con DIOS, y el LOGOS era Dios.”
68 Hasta traducciones impresas de esas maneras indican que la Palabra, en su existencia prehumana en el cielo con Dios, tenía calidad de lo divino pero no era Dios mismo o parte de Dios. La Palabra era el Hijo de Dios. Así que surge la pregunta: ¿Qué llamaríamos a tal Hijo de Dios que antes que todos los demás tuvo esta calidad de lo divino entre los hijos de Dios en el cielo? Recordamos que Jesucristo les dijo a los judíos que a los jueces humanos a quienes o contra quienes vino la palabra de Dios se les llamó “dioses” en el Salmo 82:1-6.—Juan 10:34-36.
https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/...an+1%3A1&p=par
Última edición por Eli_yahu; 20-mar.-2020 a las 16:49
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.