De hecho, ningún seguidor de Jesucristo lo confundió jamás con Jehová. Antes bien, reconocieron que Jehová fue quien hizo a Jesús como Su Cristo y como Señor:
Hasta el día de hoy.
Ningún trinitario confunde a Jesucristo con Jehová.
Los trinitarios tiene clarísimo quién es
El Padre, y quién es El Hijo, y quién es el Espíritu Santo.
Los tres constituyen la divinidad, pero son tres personas diferentes e inconfundibles.
Y corresponden, respectivamente a
la Santa Creación,
la Santa Destrucción, y
la Santa Conciliación.
El PAdre, el Creador, el Hijo, el Salvador, y el Espíritu Santo, el Conciliador.
Recuerda que para mentir y comer pescado, hay que poner mucho cuidado.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.