En el NT se habla mucho del Espíritu Santo, pero en ningún momento hay argumentos para considerarlo como persona.
El Espíritu Santo es el poder de Dios.
Si el Espíritu Santo fuera una persona, Jesús sería hijo de él, no del Padre.
En el NT se habla mucho del Espíritu Santo, pero en ningún momento hay argumentos para considerarlo como persona.
El Espíritu Santo es el poder de Dios.
Si el Espíritu Santo fuera una persona, Jesús sería hijo de él, no del Padre.