Interesante, me quedó más grabada la parte de "...porque quiero advertirte en contra de tres malas razones para creer cualquier cosa: se llaman “tradición”, “autoridad” y “revelación”...", porque la ciencia no escapa como saber del poder, saber y poder van de la mano, y la ciencia comete ciertas faltas respecto al punto sobre la autoridad. Ésto no quiere decir que sea malo o bueno, pero también tiene esos pecados:
Limitada por cierta teleología de la Modernidad sostiene cierta tradición, y el discurso científico suele portar un velo de autoridad en su discurso. Claro, llevaría tiempo explicarlo en detalle; digamos que es mi introducción.

Hay varias investigaciones interesantes que le dan la razón a autores como Foucault sobre el discurso del poder atravesando la Ciencia:
Foucault analiza la "distinción coercitiva" entre "patología" y "normalidad" que será uno de los elementos fundamentales sobre los cuales fundará toda su investigación "arqueológica" basada en el estudio de la "epísteme", es decir, de aquel tipo de discurso que caracteriza una forma particular de conocimiento cultural, de sus instituciones y de sus formas de vida y de pensamiento, tal como lo expuso en "Las Palabras y las Cosas".
En los años 80, el pensamiento de Foucault adopta contornos más específicos y adquiere una fisonomía más sistemática, sobre todo con el análisis de la coerción, a través del cual el "discurso del poder" influye en la naturaleza biológica del cuerpo y en el disciplinamiento del individuo "normal".
Es indudable la señal fundamental que Foucault ha imprimido en los cambios de los paradigmas tradicionales del pensamiento. Títulos de sus trabajos como "Microfísica del Poder", "Arqueología del Saber", "Orden del discurso" se transformaron en obras clásicas del debate teórico.

Su obra histórica es hoy célebre por su alcance crítico, muy distinta de la crítica marxista, de aquella freudiana y, también, de aquella más reciente la Escuela de Frankfort. La suya es una crítica "libertina" de la cultura.
ENTONCES:

Se concentró sobre todo en la historia de las ciencias: cada época configura las tecnologías de control del mundo y de los propios hombres esencialmente a través del saber, del conocimiento, a través de las formas racionalidad y de las tecnologías dominantes. Es Heidegger quien con antelación ve las ciencias modernas en términos de estrategia de poder sobre los entes,.de manera que para él, el dominio tecnológico y no la descripción objetiva de lo real, era la esencia del saber científico. Foucault retorna la crítica heideggeriana; aplicando algunos métodos del estructuralismo que se encontraba en aquel momento en auge. El saber de cada época, sostenía Foucault, es un sistema de discursos cuya lógica última es el dominio sobre las cosas y sobre los demás hombres.

**Cuando habla de "arqueología de las ciencias", más que de historia de las ciencias, está pensando en la libertad del historiador el cual no se deja engañar por el universalismo de las teorías ya que sabe que aquello que es real es simplemente una de las infinitas posibilidades que tienen las cosas y los procesos de ser ordenados.**

Foucalt nos ha demostrado que no es evidentemente obvio y natural que un enfermo deba ir al médico, o que un loco tenga que ser objeto de análisis y de recuperación en un psiquiátrico o que un criminal tenga que obligatoriamente andar en prisión. El nos insinúa la duda que estas instituciones, que frecuentemente consideramos "naturales", no son, al fin de cuentas, tan obvias sino, más bien, el producto de discursos elaborados históricamente y que como éstos, existen otras muchas posibilidades y modos de conocer y de poder. Foucault sostiene que la historia nos enseña que en un tiempo las cosas eran vistas de una manera diversa y que por tanto podremos todavía percibirlas diversamente.

El Hombre no es una variable que sirve de fundamento de la ciencia humana, por el contrario el florecimiento histórico de las ciencias humanas construye la idea del hombre. Pero como las ciencias humanas están conectadas a estrategia de poder sobre hombres concretos, podemos decir entonces que la idea humanista del hombre como libertad ilimitada sostiene un proyecto de poder, de dominio sobre los hombres. El discurso humanista -según Foucault- es también ese discurso que produce instituciones y prácticas que tienden a disciplinar a los hombres.

Tenerlo en cuenta para la Ciencia pues:
Foucault desprende dos importantes consecuencias para lo que llamaríamos la "filosofía de los dispositivos". El primero es el rechazo de lo universal que según Foucault no explica nada, ya que lo uno, el todo, lo verdadero, el objeto, el sujeto no son universales, sino que son procesos singulares de unificación, de totalización, de verificación, de objetivación, de subjetivación, es decir procesos intrínsecos a un dispositivo particular. Por ello es que la filosofía de Foucault es pragmática, funcionalista, positivista y pluralista.

Y bueno, lo traigo no como algo definitorio, pues no profundicé en nada de este autor en este post. Pero! Lo poco que traje sirve para considerar el funcionamiento científico desde su narrativa histórica. Las verdades de la ciencia no escapan a sus singularidades históricas.