En lugar de tanta palabrería, mejor bájate, por un momento, de tu pedestal, y procede a demostrar la existencia de tu Dios.
Una vez que lo hayas hecho, recién entonces comienza a hablar de tus otros dioses, que conforme tu traducción de la escritura, sería Miguel.
Recuerda que eres henoteísta:
Un Dios, que uds llaman Jehová, y un dios, que ustedes llaman Jesucristo (o Miguel).
Entonces, como te dije, antes de hablar de tu dios, demuestra que existe tu Dios.
Pero no vengas con la charrería de utilizar la biblia para demostrar que la biblia dice que Dios es Dios, y que el ángel es dios.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.