Con respecto a los hilos que puedan herir los sentimientos de los creyentes, sería oportuno recordarles lo siguiente.
Los cristianos son un caso claro de estricta aplicación de la fórmula Montalembert: «Cuando soy débil os reclamo la libertad en nombre de vuestros principios; cuando soy fuerte os la niego en nombre de los míos.».
En el transcurso de la historia los cristianos, a partir del siglo IV, han matado a todas aquellas personas que tenían religión distinta.
Y leyendo un poco sobre la Inquisición, descubrimos hasta qué punto de maldad se puede llegar argumentando que Dios lo respalda.
Hay que estar a las duras y a las maduras.
La Verdad nos hará libres.