Es tremendamente difícil ser un buen cristiano. Ser cristiano a secas, es más fácil.
Durante mi vida, he podido contar con los dedos de la mano los que seguían estas enseñanzas.
Desde luego, ninguno está en este foro.
“Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; 28 bendecid a los que os maldicen y orad por los que os calumnian. 29 Y al que te golpee en la mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues. 30 Y a cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no se lo reclames. 31 Y así como queréis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos”. (Lucas 6:27-31).
“Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. 39 Pero yo os digo: No resistáis al malo; antes bien, a cualquiera que te golpee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; 40 y al que quiera ponerte pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; 41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. 42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses. 43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;” (Mateo 5:38-44).
La Verdad nos hará libres.