La enseñanza del Evangelio da a entender que las Escrituras están torcidas, porque Jesús advirtió que él no había venido a abolir la ley y los profetas y después dejó abolidos muchos mandatos del Antiguo Testamento, por ejemplo la ley del ojo por ojo y diente por diente:
No lo da a entender para nada.
Además, las escrituras siempre hablaron del diente por diente.
NADIE las torció.

Es más, Jesús dijo que no se alterará ni una tilde de la ley.

Tratas de meter tu cucaracha por cualquier rendija, pero esas rendijas no existen, estimada.

Pero entonces, nada se puede esperar de quién intenta reescribir las escrituras, sin conocer nada, ni siquiera conoces tus propias pasiones.